Las palabras se están extinguiendo. Sí. De las 30 lenguas de la familia pano, en nuestra selva, en la actualidad solo existen 17. Al respecto, Alberto Chirif, antropólogo amazonista, señala que “las agresiones contra los pueblos indígenas se han multiplicado en los últimos 20 años y se han vuelto cada vez más feroces” (2009: 219). Esta realidad la encontramos tristemente reflejada en la opinión de muchos lingüistas, que sostienen que, “al menos la mitad de las 7 mil lenguas actualmente existentes en el mundo desaparecerán durante los próximos cien años” (Mazzotti 2018: 13).

Si hacemos números, ¿cuántas palabras mueren cuando una cultura se extingue?, ¿cuántos mundos posibles y cuantas palabras para salvar el que compartimos nos quedan?

En este contexto, salvar parte de nuestra Amazonía es salvar también sus idiomas, sus hablantes. Es intentar que queden piezas (por ejemplo, impresas y difundidas) en la que se emprenda la lucha contra el silencio eterno de varias de ellas. Esta nota tiene como interés prioritario informar sobre un trabajo de investigación notable y esperamos contribuir a la visibilización de proyectos realmente necesarios en nuestro país. 

Pablo Sangama, su hijo Felipe, doña Juanita Campos Rodríguez, su hija Chabela, doña Nelita Rodríguez Campos y su hijo Germán.   fuente: josé antonio Mazzotti

CONTRA EL OLVIDO
Tradición Oral Iskonawa (2018) recopila seis canciones y ocho cuentos en formato bilingüe, además de veinticuatro versiones libres en castellano de esos y otros cuentos, tomados de un amplio corpus de 30 canciones y 50 relatos Iskonawa. Los Iskonawa, por cierto, han sido llamados “la etnia más desconocida” de nuestra selva, y son los últimos sobrevivientes de un grupo más amplio, los “Remo”, que fueron expulsados del Brasil y que se vieron diezmados por el enfrentamiento con otros clanes, por las matanzas producidas por los dos booms del caucho, y por las exploraciones petroleras que arrasaron su territorio.

¿QUIENES SON ELLOS?

“Isko” es el pájaro y “nawa” es foráneo, extranjero, o, quizás, exiliado, aunque en un sentido más actual significa simplemente “gente”. Los Iskonawa entraron en contacto con el resto de la sociedad -no me atrevo a llamar “moderna”- hacia 1950, de la mano de misioneros protestantes: dos norteamericanos y dos shipibos convertidos a la religión.

a inicios del contacto. fuente: jose antonio mazzotti

El territorio ancestral de los iskonawa podría haber comprendido “las cabeceras de los ríos Abujao, Shesha, Utiquinía y Callería, incluyendo sus tributarios, las quebradas de Piyuya y Bushnaya”, y podría haber y podría haber abarcado también territorio brasileño colindante al territorio peruano.En noviembre de 2015 se creó el Parque Nacional Sierra del Divisor, con un área de 1 354 485 hectáreas. Este nuevo Parque Nacional incluye la ya existente Reserva Territorial Isconahua y es colindante del homónimo Parque Nacional del lado brasileño, creado en 1989. 


LOS SHIPIBOS Y LOS ISKONAWA
Los shipibos en la historia de la cultura y de la lengua Iskonawa son muy relevantes porque al compartir territorio con ellos, los pocos hablantes del iskonawa, por sobrevivencia, han tenido que ceder y aprender tanto el shipibo como el castellano. Ahora bien, cuando digo “pocos hablantes” me refiero, específicamente, a seis personas: Juana Rodríguez, Nelita Rodríguez, Isabel Campos, Pablo Sangama, y José Pérez. Entre ellos, los dos varones están sordos.

jose antonio mazzotti, zariquiey con cuatro miembros de la familia iskonawa. fuente: archivo de jose antonio mazzotti


documentando y revitalizando el iskonawa

Durante 6 años los lingüistas Carolina Rodríguez Alzza y Roberto Zariquiey, junto al académico José Antonio Mazzotti trabajaron el proyecto de documentar y revitalizar este idioma. Ellos colaboraron en la publicación de tres volúmenes que fungen como bastiones para la pervivencia de los hablantes y del idioma iskonawa. La primera publicación fue el Bosquejo gramatical de la lengua Iskonawa (2015). A esta siguió el Vocabulario iskonawa-español (2017) -que reúne más de 1600 términos iskonawas.

roberto zariquiey. fuente: punto edu

Tanto el Bosquejo como el Vocabulario son de autoría de Roberto Zariquiey. Y a estas dos sigue el tercer libro Tradición oral Iskonawa (2018). Aunque no encontramos todos estos volúmenes en las librerías de Lima, sí están en el CELACP Antonio Cornejo Polar), y los dos primeros se encuentran en internet. 

más allá de la historia y la cultura: la lengua

Cuesta 192 mil dólares –aproximadamente- por un trabajo de tres años. Este duró seis, y se hizo con menos dinero. Todo el esfuerzo vale la pena puesto que se ha recolectado un bagaje impresionante: decenas de horas de grabación en las que se ven danzas, canciones y relatos orales. Sobre estas, subrayo: este trabajo es la investigación más completa que existe sobre los Iskonawa. 

roberto zariquiey, 

Al respecto, Mazzotti señala que “hasta la fecha los estudios sobre el iskonawa se centraban en la descripción histórica y cultural, pero nunca a la documental y análisis de la lengua, mucho menos a la recopilación de su tradición oral” (2018: 18, énfasis mío). 

¿Cómo es el cielo? (a dónde van las almas de los muertos)

Este cuento lo estoy tomando el libro Tradición Oral Iskonawa (2018) y su traducción ha sido elaborada por German Campos y Felipe Campos, nietos de los 5 abuelos iskonawa vivos.

Cuando alguien muere, el primero que ha muerto, el primer ancestro, recibe a los que mueren después. Les dice "bienvenidos". Les da hamaca para dormir. Juntos duermen los espíritus. Hay comunidad, más bonita, hay animales, huangana, sachavaca, venado, iso, maquisapa (grande, parece gorila). Cuando muere alguien zoncito, su espiritu se vuelve bien vivo allá. El jefe del cielo le manda matar sachavaca. Le manda hacer cosas y el zonccito tiene habilidades. El ancestro le hace una prueba para poder recibirlo bien despues. Los malos también van al cielo, pero el jefe del cielo los castiga allá. Su nombre es Ruen epa. 

vista desde territorio iskonawa. foto de josé antonio mazzotti

Más:

Una conferencia de José Antonio Mazzotti sobre este proyecto

Un video sobre el trabajo de los lingüistas de la PUCP en Ucayali, con los Iskonawa

Nota en PuntoEdu

Foto de Portada: PuntoEdu