Las luchas por las memorias son una de las más claras luchas por elaborar diversos sentidos del pasado. Más ahora, que todos los días estamos sometidos a la visibilización de la corrupción y de la violencia física y simbólica hacia diversas poblaciones vulnerables (mujeres, indígenas amazónicos, campesinos).  

En este contexto, el arte, en todas sus variantes, es un protagonista que genera nuevos espacios de cuestionamiento profundo. Por ello, entendemos al arte como un dispositivo de memoria y como un generador de sentido crítico que propone un intento constante por instalar un nuevo imaginario nacional a partir de la desestabilización de los sentidos comunes existentes.

Así las cosas, gracias al apoyo del Centro Cultural Inca Garcilaso, a esta, mi primera iniciativa por descentralizar espacios de discusión, se podrán gestionar dos mesas en las que los participantes, que son artistas y pensadores sobre el tema en cuestión, reflexionarán sobre su proceso creativo y sobre el arte como una herramienta poderosa de reflexión para desnaturalizar la violencia diaria e histórica. 


más arte, menos violencia

Les invito a estas tres fechas (25, 26 y 30 de octubre) en las que conversaremos con artistas sobre sus obras y sus reflexiones entorno a estas. 

primera mesa.

Retablos, murales, narraciones, textos testimoniales y fotografías, escritos académicos,  que nos contarán la experiencia artística y personal de sus propuestas y cómo estas dialogan con el contexto actual.  Un lujazo.

segunda mesa


También se proyectará el documental VOLVER A VER (2018), que es imperdible! Aquí un par de links: el primero es una entrevista a su directora, y el segundo, es un comentario sobre el documental.

proyección.