Agradezco mucho a la poeta y académica, Margarita Saona, que me entregó su libro, y me permitió compartir algunos de sus poemas por este medio. Este libro, que además, es su primer poemario, "Corazón de hojalata/Tin heart" (2017) cuenta con 50 páginas, y fue publicado por la Editora Pandora Lobo Estepario en Chicago, Estados Unidos. Su edición es bilingüe (inglés / español); no obstante, en este post, me limito a reproducir los textos en español, sobre todo por un tema de formato. Conozco a Margarita, sé de su sencillez, y a la vez, de su sensibilidad y de su alto nivel intelectual. Estuve leyendo unas preguntas tipo ping pong que le hicieron en El Comercio y me sorprende, -no, en verdad no me sorprende-, pero me llama la atención su afecto por la "generosidad", y la forma libre como habla de esta. Punto que se materializa en que me haya permitido distribuir libremente, sin dudas ni condiciones, y a mi parecer, algunos poemas de su libro. Gracias nuevamente, querida Margarita. 

Sobre el poemario, confieso que haber leído la geografía que ella propone no solo de su corazón herido, sino de su tránsito hacia un "Otro" corazón,  me produjo un crack-interno, una especie de re-conocimiento con ese dolor del que habla. No porque yo haya padecido de algún transplante o porque entienda lo que significa que la muerte de otro sirva para darme vida, sino porque entiendo lo que implica la convalecencia y entiendo de primera mano lo que significa tener al dolor como maestro del día a día. Elegí algunos poemas en los que ella reflexiona sobre esto: sobre el dolor, sobre la vida, sobre el amor como una brisa que se dispersa sobre estos dos campos. Y nuevamente, le agradezco por compartir y por permitirme compartir también. Les dejo también el link para que compren su libro en Amazon (está a un precio súper asequible), y este link sobre una interesante entrevista que tuvo con Enrique Planas. 


Margarita Saona estudió lingüística y literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Obtuvo un doctorado en literatura latinoamericana en Columbia University en Nueva York. Ha publicado dos libros de crítica literaria y estudios culturales, Novelas familiares: Figuraciones de la nación en la novela latinoamericana contemporánea (Rosario, 2004) y Memory Matters in Transitional Perú (Londres, 2014). Este último aparecerá pronto en español bajo el sello del Fondo Editorial de la PUCP con el título Los mecanismos de la memoria: recordar la violencia en el Perú. Ha publicado también dos colecciones de ficción breve Comehoras (Lima, 2008) y Objeto perdido (Lima, 2012). Corazón de hojalata/tin heart (Chicago, 2017) es su primer poemario.



Poemas de "Corazón de hojalata"

Corazón de hojalata


Hojalata,

plástico,

metal,

algo

que no está hecho

de lo que soy:

ADN

y recuerdos

activados

por un latido.

Los dioses de la tecnología

me otorgaron

una segunda vida:

un corazón de hojalata

anima la vida

que alienta este cuerpo:

mi ADN,

mis recuerdos.

Pero cuando me llevo

una mano al pecho

buscando mis latidos,

aquello que siempre fue

la banda sonora

de mi humanidad,

lo único que siento es

el sordo,

constante

zumbido

de un refrigerador.

portada del libro. foto: archivo de la poeta



Fallo cardíaco

A Amy Jones


Cuando se te rompe el corazón

puede que escuches un rumor

como de espuma

creciéndote en el pecho,

o una presión

en la boca del estómago.

Puede que sientas que el aire

se adelgaza

que no se puede agarrar.

Puede que te preguntes

qué pasará después...

Nadie sabe qué

me rompió el corazón,

pero todos sabemos

que hay dolores

y penas de más.

Y yo,

yo he tenido tanta suerte.

Me remendaron

como pudieron,

pero tristemente

dijeron:

“Sí,

estás viva,

pero te ha fallado

el corazón.

No sabemos

qué clase de vida

podrás llevar

con un corazón fallido”.

margarita saona, poeta.


Corazón hipotético 


Y si este corazón no diera para más

que el agitado aliento

de doblar la esquina…

Si diera solamente para una vida

de muchos límites y de modesto alcance…

¿No sería esa todavía

una vida?

¿O sería apenas una vida a medias?

¿Habría que decirle entonces a mi corazón

que desafortunadamente ha fallado?

¿Será que no ha amado lo suficiente?

¿O será que siempre quiso amar de más?

¿O que se trababa amando algo que estaba

siempre más allá de lo evidente?

Dicen

que su ventrículo izquierdo bombea

apenas

y que su miocardio

es menos músculo

que dura cicatriz.

Pero mi corazón siente,

se agita,

mueve la sangre que me anima.

Y yo,

la que este fallido corazón alienta,

camino, escribo, leo, cocino, juego y quiero.

No sé,

es cierto, si sería capaz

de escalar montañas

ni si podría

defenderme de los oscuros embates

del destino.

Pero este corazón marcha

y yo sigo.

Y si determinaran

que este corazón no es ya

un suficientemente bueno corazón,

dicen, 

habría que ordenar otro corazón a la medida.

El problema es

que ese otro corazón

anima ahora otra vida,

una vida supuestamente plena,

la de alguien que tal vez podría

escalar montañas

y enfrentar cualquier cosa

que el destino deparara.

Pero para que ese corazón

reemplazara

a mi fallido corazón

esa vida,

supuestamente plena,

tendría que dejar de ser

para que su corazón pasara

a animar la mía.

Y sé

que no se trataría

de un sacrificio

fríamente calculado,

de algo planeado

por conciencia alguna,

que sería el corazón venido

de una vida

accidentalmente segada.

Y aún así resulta extraño

concebir la hipotética circunstancia

y me pregunto 

cuán fallido

tendría que estar mi fallido corazón

para que yo pudiera desear

uno nuevo

a cambio de otra vida.

jorge frisancho presentando "Corazón de hojalata" junto a la poeta. archivos de la poeta



Sobreviviente

(Traducción de Marco Dorfsman)


Soy sobreviviente,

no soy héroe.

Tan sólo me aferro a la vida

como cualquier otro organismo

sujeto a la vida que le fue dada.

Si sigo viva

es por un deseo

más fuerte

en mí

que el dudoso encanto de la muerte,

eso nada más

y nada menos.

Soy sobreviviente,

no soy héroe,

y si le doy la cara al monstruo

no es porque no tenga miedo,

es por el miedo de lo que vaya a pasar

si me atrevo a mirar para otro lado.

Soy sobreviviente,

no soy héroe,

quizás encuentres inspiración en mí

si también te inspira un lince,

un insecto,

una hoja de hierba,

un árbol.

la poeta. margarita saona. archivo personal de la autora



Foto de portada: El comercio