Conoce a los profesores: 


Cesar Augusto López Nuñez: Callao (1986). Estudié literatura en la UNMSM y me licencié con una tesis sobre Rosa Cuchillo en la que empiezo a esbozar la posibilidad de proponer una forma de leer la literatura desde los aspectos que no siempre han sido atendidos, creo, con su debido peso. Hice una maestría en la UFMG (Brasil) que se podría calificar como la continuación de mis investigaciones

En este caso, estudié O Guesa del romántico brasileño Sousândrade y El pez de oro de Gamaliel Churata. En la tesis indagué sobre las potencialidades de la obras como perspectivas de leer el mundo desde América Latina. En el año 2014 publiqué un libro de poesía titulado O que espera ser continuado según el proyecto de una trilogía… espero poder cumplir con aquella promesa.

Christian Elguera (Tingo María, 1987). Mi formación es literaria por la UNMSM. Mi tesis de licenciatura fue un análisis de El autómata de Xavier Abril, donde perfilé mi interés por los mecanismos estético-ideológicos y tensiones del campo de poder letrado en el contexto de las vanguardias latinoamericanas. Posteriormente, mi investigación se orientó hacia la representación del mundo amazónico en Las tres mitades de Ino Moxo de César Calvo. Este texto marcó un derrotero en mi formación, invitándome a cuestionar los conceptos de “literatura”, “humano” y “política”. Los trabajos que publiqué sobre esta obra de Calvo enfatizan el uso político del pensamiento indígena en defensa del territorio, y en el rol del chamán en estos procesos de resistencia. 

A la par con esta búsqueda estudio la poesía en quechua de José María Arguedas, desde los límites de mi posición letrada. Hice mi maestría y estudio el doctorado en el departamento de español y portugués en University of Texas at Austin. Mi investigación se ha centrado en las políticas indígenas en Brasil, estudiando el testimonio de David Kopenawa (A queda do céu) y los textos de Daniel Munduruku. Escribo notas políticas en NoticiasSER y reseñas literarias en LaMula.pe. Desde otra margen, trabajo un libro de cuentos titulado Para olvidar los países con B.

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literaturas cosmopolíticas ¿qué son?

Las literaturas cosmopolíticas son aquellas en las que el énfasis del pensamiento amerindio avasalla la lógica del pensamiento occidental. Cuando decimos que avasalla queremos enfatizar que estos textos están habitados por mundos indígenas (modos de entendimiento, de sociabilidad y sensibilidad) que desbordan, y por ende, desarticulan las representaciones indigenistas y culturalistas. Tenemos varias muestras de ello en la literatura latinoamericana; sin embargo, el toque final de lo cosmopolítico es que la participación de entidades no-humanas en los libros se hace patente de tal manera que se descentra el antropocentrismo para pasar a la esfera de la política como un hecho de relaciones entre diversos colectivos del cosmos. Es decir, la construcción el universo no depende de la mirada del hombre, sino de su negociación con otras miradas, como las de los animales, los espíritus o las divinidades. Pero no se trata solo de focalizar otro modo de relación dentro de un tipo de mundo, sino de entender cómo esta relación (por ejemplo, entre los hombres y el territorio) tiene una función en luchas de resistencias indígenas en la actualidad.  


no una, sino múltiples "literaturas"

Hablamos de “literaturas”, porque no existe un solo modo de lidiar con la multiplicidad de colectivos que pueblan el mundo. Y, en este punto, la concepción consensuada de “literatura” es puesta bajo proceso (en el sentido de J.C. Mariátegui) o interpelada. Existiría, en términos generales, la óptica andina o la óptica amazónica, por ejemplo, cada una con sus detalles específicos, con sus propios códigos que, si bien son captados en un formato literario, no pueden ser reducidos a esta disciplina. 

En este sentido, es importante acotar que el término cosmopolítica llega a nosotros desde la antropología brasileña y francesa, que beben del pensamiento de Isabel Stengers y Gilles Deleuze. Con esto no estamos posicionándonos en un terreno de importaciones teóricas (desconfiamos de lo que se ha dado en llamar del giro ontológico, tampoco somos “perspectivistas” dogmáticos). Lo que nos interesa, con sus tensiones, límites y limitaciones, es configurar una noción de pensamiento comparado. Siendo más precisos, lo que buscamos es reconocer la relevancia de modos de pensar y hacer política en las sociedades amerindias y cuál es su contribución en procesos de descolonización. 


¿cómo nació la idea de este curso?

Actualmente, el trabajo en solitario no es bueno, porque siempre se necesitan afinar las ideas que tenemos. En ese sentido, el taller está dirigido a motivar la investigación que amplíe el corpus para darle solidez. Las preguntas que traigan los alumnos es determinante para seguir atisbando las complejidades, las tensiones que los textos escogidos presentan. El diálogo con la clase parte además de nuestra propia convicción de que la cosmopolítica, como teoría, no es una especie de panacea ni un dictamen.

Los autores que usaremos (Viveiros de Castro, Marisol de la Cadena, por ejemplo), son un pivote a seguir cuestionándonos los conceptos latinoamericanistas como “heterogeneidad”, “transculturación”, “hibridación”, pero esto no implica, en absoluto, que no consultemos ni que reconozcamos la contribución de esas ideas. 

viveiros de castro
linkis.com

Lo interesante y valioso sería recibir contribuciones desde estudiantes indígenas, que puedan plantear preguntas desde su propia posicionalidad, y desde ahí plantear críticas a la teoría cosmopolítica.  Así vamos descubriendo que nuestros únicos interlocutores ya no son solo Deleuze o Derrida, sino que hay voces indígenas que plantean otra lectura de las políticas y dinámicas relacionales indígenas.  

derrida.  HiLobrow.com

El taller aspira a reconocer que un modelo de análisis literario, y la circulación textual dentro del campo de poder letrado, no es el único horizonte. Se trata de otorgarle un espesor político y no-humano, desplegar la multiplicidad indígena dentro de los espacios literarios.


Lo más importante no es el curso:

Lo importante es mostrar que se pueden ver algunos textos artísticos con un matiz más. Otro matiz es dar más espesor a la comprensión textual. En un plano literario, el taller cuestiona los análisis mecanicistas y solipsistas, que confían demasiado en la unidad del texto. Sabemos que nuestra literatura es heterogénea, por lo tanto un trazo de brillo más ha de sumar un carácter que, probablemente, el espectador no esperaba reconocer como valido desde su racionalidad, demasiado letrada o incluso colonial. 

En un plano, político y ético, queremos enfatizar que el taller no propone una novedad, sino que subraya que los conocimientos indígenas (quechuas, aymaras, ashánincas, específicamente) son la base de este diálogo. Es decir, no es que nosotros vayamos a hablar por otros desde una teoría de moda, sino que buscamos que los otros estén presentes en la conversación, si bien a través de los límites propios de traducción intercultural (los de los autores propiamente y de nosotros mismos como investigadores), de nuestro cuerpo en zonas de contacto o tensión (a nivel sensible, lingüístico, etc.)
La actualidad del curso
Se trata de salir de esa representación del vencido, de la relación eurocéntrica “indio-inferior”, y más bien atender las estrategias políticas basadas en epistemologías y ontologías indígenas. En “A nuestro padre creador Tupac Amaru”, por ejemplo, encontramos resonancias entre las protestas campesinas de los 60s y las defensas indígenas del territorio que han atravesado lo que vamos del siglo XXI en Perú. Sigue vigente la violencia colonial, pero también los modos de resistir, desde el ritual o desde la negociación estatal.
¿cómo será la clase?

Básicamente serán de exposición y discusión. Lo importante de esta última es que se pueda abrir el debate para precisar los conocimientos compartidos en cada sesión. Las exposiciones de cada clase se dividirán de acuerdo a los trabajos que hemos venido realizando desde el 2010, y luego habrá una guía de discusión que sintetice los logros y apunte las interpelaciones. Posteriormente, pasaremos al intercambio de ideas con los asistentes. Cabe precisar que el material que leeremos será compartido virtualmente.  

Una cátedra no estaría mal (risas), pero debería llamarse, en términos generales, Literatura y antropología, de modo que pueda ser temática o hasta monográfica. Consideramos que no hay mayor ambición que la de ir perfilando mejor nuestra propuesta con quien quisiera trabajarla por encontrarla no solo operativa, sino reflexiva. Esto, por supuesto, implica también recibir críticas para seguir afinando este modelo, ampliándolo, contaminándolo. Lo peor es que se puede caer es en solo criticar un corpus por oídas, por prejuicios, o solo en base de un “maleteo” sin base. Para nosotros lo cosmopolítico no debe ser entendido como un término o una teoría, sino también como una vía de hacer una “política otra” desde la posición indígena, una posición a la cual nos acercamos con todos los límites y tensiones de nuestra propia esfera de trabajo. Pero no para considerar esa posición indígena un objeto o representación, sino la base de toda discusión.